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Tips para la primera comida solida de tu bebé

Que tu bebé comience con los alimentos sólidos es una piedra angular en su desarrollo.

Y tu juegas un papel muy especial en esa experiencia. Lo que necesitas hacer es de esa experiencia algo saludable, divertido y seguro.

 

  • ¿Cómo saber cuándo está listo? – Aquí hay mucho debate. Algunos expertos dicen que es mejor esperar hasta los 6 meses y previo a eso, solo hay que darles leche materna. Otros dicen que puedes darles a probar sólidos entre los 4 y 6 meses.
    Lo que te recomendamos es que estés al pendiente de que tu bebé pueda sentarse bien en una silla alta y sostener su cabeza por sí solo. Que muestre interés por la comida y abra la boca cuando se la ofrezcan. Y obviamente, que pueda pasar la comida de la boca a la garganta sin problema. Si en un inicio la rechaza, no lo fuerces y dale un par de semanas más.
  • Enfócate en carnes, leguminosas, vegetales y cereales fortificados. La carne, por ejemplo, es buen complemento para la leche materna en bebés más grandes ya que contiene hierro y zinc, cosas que la leche materna no tanto. Las leguminosas tienen mucha proteína y hierro, dale a probar lentejas, garbanzo molido o frijoles.
  • Espera de 2 a 3 días antes de servirle una comida nueva. Como seguro te dirá el pediatra, esto te permite estar segura de que no tenga síntomas de alergias. Algunos de esos síntomas pueden ser el salpullido, la diarrea y el vómito. Cosas como el huevo, el pescado y los cacahuates son los alimentos que nos recomendaban no dar a temprana edad. Pero ahorita se recomienda que pueden probarlos a partir del mes 6. Si en tu familia hay historial de alergias, tómalo con precaución y háblalo con tu pediatra.
  • Experimenta con diferentes texturas. Tu bebé puede tener preferencias, aunque no lo creas. Hay bebés que no les gusta el puré y se saltan directo a las comidas suaves. Estas son cosas como el aguacate, frutas suaves, vegetales cocinados o la pasta. Deja que tu bebe lleve el paso, esto es, que tan rápido y cuanta comida.

 

Estas son algunas de nuestras mejores recomendaciones, pero obviamente, la mejor siempre será ir a platicar con tu pediatra.

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